Tu sueño es un cuento de hadas, en el que tienes que creer hasta que se haga realidad. Porque no existe lo imposible, sino lo improbable. No existen los ''me rindo'' sino los ''lucharé hasta el final''. Tampoco existen esas lágrimas de tristeza. No. No está permitido llorar. Si lloras, hazlo de felicidad e ilusión. Sí. Eso si está permitido. No te rindas, por una piedra que se cruce en el camino hacia ese sueño. Tira la piedra a un lado y sigue luchando. Y si sientes que te faltan fuerzas para seguir adelante, recuerda esos cuentos de hadas, en los que creías cuando eras niña. Porque al fin y al cabo, tu sueño es un cuento, con miles de capítulos, pero con un bonito final. Abre tus alas de hada, y vuela hasta ese sueño.
